viernes, noviembre 24, 2017
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El arte de la inyaculación: para ingresar al valle del placer

¿Te imaginas tener un orgasmo durante minutos o, incluso, horas? No es broma, se trata de la inyaculación y puedes lograrlo si aprendes a controlar la eyaculación y manejar tu energía sexual. De esta manera, puedes ingresar al valle del placer y experimentar las más exquisitas sensaciones.

Por: Karina Galarza Vásquez

La explosión de placer que invade nuestros cuerpos en el momento máximo de la excitación, aquella que acelera los latidos cardiacos, empapa de cálido sudor, convulsiona la pelvis y hasta nos hace olvidar el resultado de sumar dos más dos, es una de las mejores sensaciones que podemos experimentar. ¿El inconveniente?, su corta duración, tan sólo de 6 a 7 segundos.

Si deseas incrementar tu poder sexual, al grado de alcanzar sensaciones orgásmicas sostenidas, puedes aprender a inyacular. “Este arte surge como práctica Chi Kung, es decir, de respiración y manejo de la energía interna. Se trata de cultivar el semen, evitar expulsarlo al exterior y con ello desperdiciar la energía sexual”, comenta el profesor Jerónimo García Zenteno, sexólogo y representante en México del Universal Tao System de Tailandia del maestro Mantak Chia.

Para lograrlo es indispensable separar el orgasmo de la eyaculación. “La gran mayoría de los hombres creen que deben tener los dos juntos, lo cual es falso”, agrega el entrevistado.

Sí, ¿pero cómo?
La Medicina Tradicional China indica que la inyaculación puede proporcionar salud, longevidad, vitalidad y plenitud de funciones aún en edad avanzada. Su práctica requiere preparación y ejercicios especiales y, de acuerdo con el profesor García Zenteno se compone de los siguientes pasos:

Apertura de conductos. En principio, es necesario abrir ciertos canales de acupuntura, los cuales son especiales para la circulación de la energía. Uno de ellos se conoce como vasogobernador, corre desde el cóccix por toda la espalda, da la vuelta al cráneo y termina en la encía superior. Y el otro es vasoconcepción, va desde el perineo (se encuentra entre testículos y ano) hacia la parte frontal del cuerpo y llega hasta la encía inferior. Cuando se une la lengua al paladar se cierran estos dos canales formando uno solo, y a ello se le denomina órbita microcósmica.

“Mediante ejercicios, por ejemplo de Tai Chi Chuan, se abre dicha órbita, y para comprobarlo sólo hay que empujar al practicante, quien no se moverá ni se despegará del piso”, señala el entrevistado.

Cámara de succión. Una vez abiertos los canales, se crea una cámara de succión en todo el cuerpo. Esto lo hicimos cuando fuimos bebés y nos alimentaron al seno materno, toda vez que la succión se hacía con la boca y, al mismo tiempo, se contraían manos, pies, ano y genitales. Tal acción permitía absorber la leche y la energía incluida en la misma.

Respiración testicular. A través de ejercicios de respiración se logra retirar la energía concentrada en pene y testículos para dirigirla hacia la cabeza y, finalmente, almacenarla en el abdomen.

Inversión de la polaridad del pene. Al tener una excitación el pene se expande, y para aprender a inyacular es necesario invertir esa polaridad, es decir, lograr contraerlo para que la energía que emana el semen suba. Cuando está excitado, cada uno de sus espermatozoides agitan sus flagelos (apéndices largos que permiten el movimiento) en promedio de 2 mil ciclos por segundo, lo que genera extraordinaria cantidad de electricidad. Imagínate lo que logran los 250 a 500 millones incluidos en una sola eyaculación.

“Toda esa energía que siente un hombre en la zona pélvica al estar excitado se mueve para que circule a través de la órbita. Así, es posible experimentar sensación orgásmica cuya duración puede ser no sólo de minutos, sino de horas. Por eso ya no se habla de un mega orgasmo, sino de estado de éxtasis”, agrega el profesor García Zenteno.

Herramientas
Algunas fases clave en el proceso incluyen:
Control de la respiración. Se recomienda practicar varios minutos diarios de respiración abdominal y aumentar la concentración, para ello también es necesario practicar ejercicio diario.

Acondicionamiento. Es muy importante fortalecer los músculos sexuales, en especial el perineo. Un ejercicio para lograrlo consiste en interrumpir el flujo de orina y reanudarlo a voluntad, incrementando poco a poco el ejercicio en la vida cotidiana realizando frecuentes contracciones y relajaciones.

Para poner en práctica la inyaculación es necesario contar con la asesoría de un instructor calificado y certificado, pues no puede transmitirse como receta de cocina. Al respecto, el profesor García Zenteno advierte que aunque existen muchos libros con los ejercicios, al seguirlos en forma deliberada pueden generar serias consecuencias.

“Uno de los grandes riesgos de la práctica mal realizada es la retención seminal, lo que implica que una persona se excite y no eyacule, todo ello sin mover la energía de la zona pélvica. En consecuencia, se sufre una dolorosa inflamación de testículos, epidídimo (conducto alargado y estrecho situado en el borde posterior de los testículos) y próstata”, señala el experto.

Y agrega que no todos los cuerpos reaccionan igual ante los estímulos y, en algunos casos, es necesario que el instructor recomiende reforzar algún ejercicio en particular.

Valle del placer
Quienes cultivan el arte de la inyaculación tienen una vivencia erótica que les da total satisfacción, y pueden seguir en excitación y erección el tiempo que deseen. “Es como un estado de gracia, de iluminación, donde a través de los canales se mezcla la energía sexual, del corazón, el amor y la compasión con la espiritualidad misma. La propuesta del tao e inyaculación es que a través del estado de éxtasis uno puede experimentar esos estados de conexión con la divinidad, por eso al orgasmo se le llama ‘pequeña muerte’”, detalla el sexólogo.

Y señala que si un hombre aprende a inyacular y logra mantener su excitación el tiempo suficiente para que su pareja tenga nueve orgasmos, se crea una conexión y percibe lo que ella siente.

¿Qué ocurre con el semen?
Una duda frecuente que asalta a los hombres es saber qué ocurre con el semen si no se eyacula: ¿Se estanca?, ¿Obstruye algún conducto? o ¿Se echa a perder y causa daño? Estas interrogantes son resueltas por nuestro entrevistado, quien en primer lugar nos dice que el periodo de vida de los espermatozoides es de días.

“Cuando mueren, algunos quedan en la próstata o en cierto conducto, pero no obstruyen nada ni se estancan, ya que el cuerpo se encarga de descomponerlos y absorberlos”. Además, al inyacular no se pierden tantos espermatozoides, por lo que los testículos ya no están tan ocupados en fabricarlos y se dedican a producir hormonas de mejor calidad.

¿En cuánto tiempo?
Si bien la inyaculación requiere seguir diversas técnicas, realizar ejercicios y adquirir disciplina, para algunos hombres resulta muy sencillo aprenderla. Al respecto el profesor García Zenteno comenta que en el tiempo que lleva impartiendo el curso básico de inyaculación ha notado que de 45 a 80% por ciento de los hombres que asisten logran inyacular desde el primer día. Otros la dominan después de algunas semanas hasta seis meses.

“Es necesario que sigan las instrucciones adecuadamente y estén atentos a las reacciones de su cuerpo. Esto último es lo que ningún libro puede explicar, pues en las clases se le enseña a cada varón cómo reconocer los mensajes de su cuerpo”, precisa. Este curso es de fin de semana, lo que permite que el sábado comiencen a practicar en casa lo aprendido y el domingo despejen sus últimas dudas y cuenten su experiencia.

Siempre joven
Durante miles de años, los taoístas han sabido que cuando el hombre aprende a controlar su eyaculación y transformar su energía consigue una constitución más saludable. Ello se debe a que las hormonas sexuales permanecen en el cuerpo y lo regulan, fortaleciendo sus defensas y haciéndolo más resistente hacia las agresiones externas.

La práctica del también llamado Chi Kung sexual no sólo previene las enfermedades, sino retrasa el envejecimiento. De manera que aunque el hombre tenga cronológicamente 90 años de edad su cuerpo físico no rebasará los 40 ó 45 años.

Adiós a las disfunciones
Quienes dominan la inyaculación no experimentarán disfunción eréctil y/o eyaculación precoz. Además, los afectados por estos trastornos pueden eliminarlos mediante esta práctica, siempre y cuando no sean causados por problemas médicos, accidentes, cirugías, medicamentos o drogas. Si este fuera el caso, se tendrían que resolver primero tales alteraciones.

Desde la visión de la Medicina Tradicional China, cuando el varón eyacula mucho disminuye su potencia sexual y tiene más problemas para lograr y mantener una erección. En cambio, si cultiva el semen incrementa su energía sexual, de inmediato percibe mejoramiento en sus erecciones matutinas y durante el sueño, lo que es señal de salud física y sexual.

Atrévete a aprender y experimentar la inyaculación. Lo ideal, según los maestros taoístas, es iniciar desde los ocho años, pero recuerda que nunca es tarde.

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