sábado, septiembre 22, 2018
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Batalla salvaje entre estrellas y polvo a 7,500 años luz de la Tierra

La nebulosa Carina, una de las más grandes y más brillantes del cielo nocturno, ha sido captada en todo su esplendor desde el Observatorio Paranal, en Chile. Observando su emisión en luz infrarroja, se ha podido ver el interior de la nebulosa, atravesando el gas caliente y el polvo oscuro que la envuelven, para mostrarnos miríadas de estrellas, tanto recién nacidas como en sus últimas fases de vida.

Situada a unos 7,500 años luz de distancia, en la constelación de Carina, se encuentra una nebulosa en la que las estrellas nacen y mueren revueltas. Estos impresionantes eventos han dado forma a la dinámica nebulosa, una nube en constante evolución formada por gas interestelar y polvo apenas dispersos.

Las estrellas masivas que hay en el interior de esta burbuja cósmica emiten una intensa radiación que hace que el gas circundante brille. Por el contrario, otras regiones de la nebulosa contienen pilares oscuros de polvo que ocultan a las estrellas recién nacidas. En la nebulosa Carina hay una batalla salvaje entre estrellas y polvo, y las nacientes están ganando, ya que producen radiación de alta energía y vientos estelares que evaporan y dispersan los polvorientos viveros estelares en los cuales se han formado.

Con una extensión de unos 300 años luz, la nebulosa Carina es una de las regiones de formación estelar más grandes de la Vía Láctea y es fácilmente visible a simple vista con cielos oscuros. Desafortunadamente para quienes viven en el hemisferio norte, se encuentra a 60 grados por debajo del ecuador celeste, así que solo es visible desde el hemisferio sur.

Dentro de esta intrigante nebulosa, la estrella Eta Carinae ocupa con orgullo el puesto de sistema estelar más peculiar. Este gigante estelar (una curiosa forma de estrella binaria) es el sistema estelar más energético en esta región y fue uno de los objetos más brillantes en el cielo en la década de 1830. Desde entonces, se ha ido desvaneciendo considerablemente y está llegando al final de su vida, pero sigue siendo uno de los sistemas estelares más masivos y luminosos de la Vía Láctea.

La nebulosa Carina fue descubierta desde el cabo de Buena Esperanza por Nicolas Louis de Lacaille en la década de 1750 y, desde entonces, se han obtenido numerosas imágenes de este objeto. Pero el telescopio VISTA (Visible and Infrared Survey Telescope for Astronomy) añade una detallada visión sin precedentes de un área grande: su visión infrarroja es ideal para revelar las aglomeraciones de estrellas jóvenes ocultas dentro del material polvoriento que serpentea.

En 2014, VISTA fue utilizado para localizar 5 millones de fuentes individuales de luz infrarroja dentro de esa nebulosa, revelando la gran magnitud de este criadero estelar. VISTA es el telescopio infrarrojo más grande del mundo dedicado a hacer rastreos y su gran espejo, su amplio campo de visión y sus detectores, extremadamente sensibles, permiten a los astrónomos desvelar una visión completamente nueva del cielo meridional.

Gran Nebulosa
La nebulosa Carina, también conocida como nebulosa de la Quilla, Eta Carinae, o NGC 3372, es una gran nebulosa de emisión que rodea varios cúmulos abiertos de estrellas. Entre éstas se encuentran Eta Carinae y HD 93129A, dos de las más masivas y más luminosas de la Vía Láctea.

Aunque es aproximadamente cuatro veces más grande y más brillante que la famosa nebulosa de Orión, es mucho menos conocida debido a su localización en el hemisferio sur. Dentro de esta gran constelación se encuentra una característica menor, rodeando a la propia Eta Carinae. Este objeto es conocido como nebulosa del Homúnculo, la cual se cree que fue expulsada en 1841 en una gran explosión que hizo que Eta Carinae se convirtiera brevemente en la segunda estrella más brillante del firmamento.

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de quince países y desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos.

Fuente: Tendencias 21

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