viernes, agosto 17, 2018
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La eyaculación femenina, ¿existe?

La sexualidad de la mujer ha sido menos estudiada y comprendida que la del varón. En consecuencia, el orgasmo está lleno de mitos y tabúes, algunos tan arraigados que complican entender determinados procesos, como la eyaculación femenina.

Por: Karina Galarza Vásquez

A grandes rasgos se define como la expulsión (a veces con fuerza) de una cantidad variable de fluido a través de la uretra durante el orgasmo. El líquido puede ser claro o lechoso, y es generado por las glándulas de Skene o por la glándula parauretral (equivalentes fisiológicos de la próstata masculina).

Las teorías respecto a la naturaleza de la eyaculación femenina no son decisivas, y si bien existe información contradictoria al respecto, hay un consenso acerca de que toda mujer podría eyacular, pero necesita experimentar un orgasmo muy fuerte e intenso para lograrlo.

“El líquido eyaculado por mujeres es bioquímicamente similar al de los hombres. Es producido por la glándula de Skene, que se encuentra entre las paredes de la uretra y vagina. Dicha estructura anatómica es variante en su tamaño y en la cantidad de secreción”, explica la doctora Georgina Núñez Solís, terapeuta sexual.

Al respecto, los sexólogos Rinna Riesenfeld y Luis Perelman, directores de la librería El Armario Abierto, consideran que es probable que todas las mujeres tengan la capacidad de eyacular, pero muy pocas descubren este placer por la falta de educación sexual. “El potencial existe, pero algunas llegan a reprimirse debido a que creen que el líquido excretado es orina, en tanto otras temen perder el control, disfrutar de la sexualidad, autoexplorarse y conocerse en este terreno, lo que les dificulta, incluso, alcanzar el orgasmo”, refieren.

Anatomía
La eyaculación nace en el punto G, la “próstata” femenina, estructura que es la parte interna del clítoris. “Si tuviéramos visión de ultrasonido podríamos apreciar una elongación detrás del glande del clítoris, encima de la vagina y el canal uretral. Tal estructura está rodeada por glándulas que producen el líquido eyaculatorio (de Skene), las cuales contienen canales que expelen la eyaculación a través de la uretra”, describe la doctora Núñez Solís.

El tejido descrito se constituye como el mejor candidato para ser la fuente de la eyaculación femenina. La llamada próstata femenina es activa durante el orgasmo y emite cierta cantidad de fluido a la uretra. Tal es así que las variaciones apreciadas por las mujeres, desde las que no eyaculan hasta las que “mojan la cama”, dependen de la cantidad eliminada al exterior y la apreciación subjetiva del mismo.

“Aunque no todas las mujeres experimentan la eyaculación, de ahí que sea poco estudiada y conocida, no es una alteración” aclara la especialista en sexualidad y terapia de pareja.

Dudas
Diversos escritos, como el Kama Sutra, hacen referencia al “semen” femenino, igual que lo hizo el médico griego Hipócrates. Si bien pudieran referirse a las secreciones vaginales cotidianas, existen referencias hacia algo más parecido a una eyaculación; por ejemplo, en el siglo XVII, el médico y anatomista holandés Regnier De Graaf hablaba de un “líquido que chorrea de las partes pudendas”.

Durante el siglo XX, Ernst Gräfenberg, médico alemán que dio su nombre al controvertido punto G, atrajo la atención hacia la eyaculación femenina en un informe publicado en 1950 en The International Journal of Sexology. “Esta convulsa expulsión de fluidos ocurre siempre en la cúspide del orgasmo y simultáneamente con él”, escribió en la revista, y añadió: “Ocasionalmente, la producción de fluidos es tan profusa que es necesario extender una gran toalla bajo la mujer para evitar que las sábanas se manchen.”

Las dudas respecto a la eyaculación femenina radican en que al ser una expulsión de líquido, se confunde con orina. Por lo anterior, los investigadores se han dividido entre los que consideran que es un fluido a causa de incontinencia urinaria y los que aprecian que durante el orgasmo se produce una emisión de un fluido que difiere de la lubricación vaginal.

El líquido de la eyaculación femenina ha sido descrito por algunas mujeres como menos espeso que el semen, pero más viscoso que el agua o la orina, con una consistencia mucosa y de color blanco.

No es orina
“Tras estimular el punto G, éste se expande y presiona las glándulas de Skene contenidas en la esponja uretral, y así es como expulsan el líquido. La sensación no es igual a la de orinar, además, el fluido es blanquecino, más espeso y huele distinto; químicamente está compuesto por glucosa, su PH es mayor al de la orina” detalla la doctora Núñez Solís.

Por otra parte, es importante tener presente que los análisis bioquímicos indican que la próstata femenina produce antígeno prostático específico del mismo modo que lo hace la próstata masculina. Tanto hombres como mujeres deben saber que la eyaculación es unproceso normal.

“Algunas tienen expulsión abundante del fluido y eso las puede incomodar, incluso a su pareja, pues muchos hombres no están acostumbrados a sentirla. También es necesario aclarar que la cantidad de líquido no es igual al grado de orgasmo o satisfacción”, señala la especialista.

La cantidad depende de factores hormonales, en qué momento del ciclo menstrual se está y la fuerza que tengan los músculos pélvicos para poder lanzar un chorro modesto o una gran cascada. Cuando la eyaculación es arrojada desde la próstata femenina puede tomar dos rumbos: ir hacia la abertura uretral y ser notoria, o retrógrada y depositarse en la vejiga.

Además de placer puro, de acuerdo al profesor de Medicina Patológica y Forense de la Universidad de Bratislava, Eslovaquia, Milan Zaviacic, la próstata femenina tiene dos funciones:
Exocrina. Encargada de manufacturar, almacenar y emitir el fluido eyaculatorio.

Neuroendócrina. Su función consiste en producir hormonas y serotonina (químico cerebral que proporciona bienestar).

Otros estudios realizados en la Universidad de York en Toronto, Canadá, afirman que su propósito es evolutivo. La uretra y la vagina comparten una pared virtual, el piso del canal uretral es el techo de la vagina, por lo tanto la glucosa de la eyaculación es absorbida por la vagina y crea un ambiente de soporte para el esperma (reproducción).

Las mujeres que tienen eyaculación al momento del orgasmo, les puede parecer un poco incómodo, algunas lo evitan como si fuera una especie de suciedad, situación embarazosa o vergonzosa. Sin embargo, quienes están informadas sobre el hecho, normalmente, disfrutan mucho la sensación de liberar placer acompañado de líquido; y si la pareja entiende el proceso, lo vive con mucho goce, ya que resulta erótico y estimulante.

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