sábado, septiembre 22, 2018
Home > Naturaleza > ¿Por qué las salamandras pueden regenerar sus tejidos?

¿Por qué las salamandras pueden regenerar sus tejidos?

Si hay un fenómeno que ha fascinado a los científicos por mucho tiempo, es la capacidad de las salamandras de regenerar perfectamente la mayoría de sus tejidos. Al respecto, una investigación reciente ha sido capaz de explicar por qué pueden regenerar sus colas de forma tan perfecta y los lagartos no.

La investigación estuvo a cargo de Thomas P. Lozito, un profesor asistente en el Departamento de Cirugía Ortopédica, adjunto al Centro de Ingeniería Celular e Ingeniería Molecular y al Instituto McGowan de Medicina Regenerativa, en la Universidad de Pittsburgh.

Al respecto, según Lozito, las salamandras tienen la capacidad de regenerar una gran cantidad de tejidos tales como el corazón, el cerebro, partes de sus ojos, extremidades y colas, puesto que tienen ciertas moléculas y tejidos que favorecen este fenómeno y que, a su vez, que no pueden encontrarse en los mamíferos.

Por su parte, si bien los lagartos pueden regenerar sus colas, este proceso resulta en una cola imperfecta, mucho más simple que la original. Las escamas son distintas, los patrones de colores son diferentes y los tejidos no son los mismos; además, carecen de huesos, pues el esqueleto de las colas regeneradas es completamente cartilaginoso.

En este sentido, según los expertos, si el objetivo es extrapolar la investigación en torno a la regeneración de tejidos en los humanos, el lagarto es un modelo más aproximado que las salamandras. Es decir, al comprender las diferencias entre la regeneración perfecta de las salamandras y la regeneración imperfecta de los lagartos, es posible centrar la línea de investigación en torno al objetivo de cerrar la brecha con especies que no se regeneran.

En atención a esto, los investigadores se propusieron estudiar qué es lo que detiene la regeneración de la cola en los lagartos, para lo que tomaron las células madre neurales de la lagartija, precursoras de las neuronas y de la neuroglia, y las insertaron en el muñón de la cola de un lagarto.

De esta manera observaron que lo que impide la regeneración perfecta en los lagartos es el entorno bioquímico y las células madre nativas de esta especie. Específicamente, se encontró que las células madre de las salamandras conservaron su capacidad de diferenciarse en distintos tipos de células, incluyendo neuronas, mientras que las células madre neurales de los lagartos únicamente se convertían en células gliales, incapaces de procesar señales nerviosas relativas al movimiento y la sensación.

En la misma línea, descubrieron que las células madre neurales de los lagartos, en realidad no son verdaderas, puesto que, a pesar de que se asemejan a ellas, no tienen una cualidad realmente definitoria, que es la capacidad de generar una diversidad de tipos de células. Al respecto, Lozito plantea: “Todo se debe a las células madre neurales; las diferencias que vemos entre las colas de los lagartos y las salamandras se deben a las diferencias en la calidad de las células madre”.

Al respecto, los investigadores concluyen que los lagartos no pueden regenerar sus colas de forma tan perfecta como las salamandras puesto que sus células madre neurales son incapaces de producir los diferentes tipos de células que son necesarias para recrear la médula espinal original, lo que, a su vez, dificulta el desarrollo de las vértebras óseas.

Referencias:
Differences in neural stem cell identity and differentiation capacity drive divergent regenerative outcomes in lizards and salamanders, (2018). doi.org/10.1073/pnas.1803780115

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *