sábado, agosto 18, 2018
Home > Tecnología > Si un coche autónomo mata a alguien, ¿quién va a la cárcel?

Si un coche autónomo mata a alguien, ¿quién va a la cárcel?

En Estados Unidos hace solo unas semanas un coche autónomo de Uber se cobró su primera víctima mortal. Esto nos hace plantearnos qué sucedería en este caso.

En la fatídica noche del 18 de marzo un coche autónomo de Uber se llevó por delante la vida de Elaine Herzberg, una mujer de 49 años de edad que en ese momento cruzaba una carretera de noche. Tal ha sido el alcance de la polémica que Arizona, el estado en el que se produjo el atropello, le retiró a Uber su licencia para continuar con las pruebas del coche autónomo.

En esta ocasión vamos a repasar la situación del coche autónomo fuera y dentro de nuestras fronteras, contando con la ayuda de un despacho de abogados especialistas en nuevas tecnologías. Eso sí, un pequeño avance: todavía no contamos con respuestas cien por cien certeras.

Del 0 al 5: los distintos niveles del coche autónomo
¡Pero ojo! Porque no siempre que hablamos de este tipo de vehículos nos referimos a coches que no tienen conductor. Tenemos 5 niveles de autonomía:

-Nivel 0. Todos los vehículos tradicionales, es decir, todos aquellos con un conductor que está cien por cien a cargo de la conducción.

-Nivel 1. Autonomía en la aceleración o en cualquier otra función, pero nunca con dos a la vez. Aquí entrarían, por ejemplo, los coches que cuentan con velocidad de crucero.

-Nivel 2. Acelerador y volante autónomos. El coche hace solo los giros, acelera, etc. Es decir, el conductor está pero no hace falta que coja el volante ni pise los pedales. Tesla ofrece este tipo de vehículos.

-Nivel 3. Todas las funciones están automatizadas. El coche puede adelantar él solo, etc. Pero siempre con un conductor pendiente por si se produce cualquier contratiempo o por si se quieren variar / controlar estas características.

-Nivel 4. El coche puede resolver cualquier tipo de circunstancia por sí mismo pero siempre que esté en un espacio que tiene mapeado y controlado previamente. Es decir, en una carretera previamente conocida y “memorizada”. Aun así, se sigue necesitando conductor a bordo.

-Nivel 5. Es el más alto de automatización, ya que se prescinde por completo de conductor. Cualquier carretera, lugar y situación podrían resolverse por este tipo de coches. Algo todavía bastante lejano.

Legislación del coche autónomo en Estados Unidos
Una vez conocemos los distintos niveles de automatización en vehículos, pasamos al tema de la legislación. El pasado octubre de 2017 se aprobaba en Estados Unidos la primera Ley del coche autónomo del mundo. Una ley que está centralizada en el gobierno federal, responsable de todo el proceso de un vehículo: diseño, fabricación y seguridad. En el campo de cada uno de los estados queda su tramitación de los seguros y el registro de estos coches.

Concretamente con esta ley se dio “luz verde” a la fabricación y comercialización de 15,000 coches por cada fabricante durante el primer año. Lo que quedó fuera de esta Ley, por seguridad, son los camiones autónomos. ¿Y en qué han quedado las normas de seguridad? Este es el punto más controvertido. En lugar de normas expresas, se ha optado por unas “recomendaciones generales” que tienen cumplimiento voluntario.

Es decir, en esta votación se aprobaron exactamente dos cosas: por un lado la denominada ley AV START (The American Vision for Safer Transportation through Advancement of Revolutionary Technologies), que busca un transporte más seguro a través del avance en tecnologías revolucionarias. Y por otro la TSA, es decir, la reforma de la Administración de Seguridad en el Transporte para su modernización y adaptación a las nuevas tecnologías.

Conclusión: han sido los primeros pasos de una ley que todavía no está demasiado avanzada ni regulada para casos como el que hemos comentado anteriormente.

¿De quién es la responsabilidad si un coche autónomo mata a alguien?
La duda de la mayoría cuando oímos hablar de coches autónomos nos preguntamos quién tiene la responsabilidad si alguien muere, como ha sucedido en Estados Unidos. “En la actualidad, la responsabilidad de un accidente recae sobre el conductor. La normativa de tráfico no prevé la posibilidad de que un coche conduzca por sí mismo, por lo que tendríamos que basarnos en otras normas para buscar una solución”, explican los abogados.

“Si el accidente se debe a un fallo del vehículo, por ejemplo, habría que localizar la causa y asignar responsabilidades: el fallo podría ser responsabilidad del fabricante, del desarrollador de mapas, de los mecánicos que hicieron la última revisión… Depende de cada caso”, comenta.

Es decir, tendríamos que esperar a que hubiese una ley que regulase este asunto para determinar los responsables de la muerte de un peatón. Una ley que, a día de hoy, sencillamente no existe. Visto lo visto, está claro que nos enfrentamos a un futuro algo incierto a este respecto.

“Estamos convencidos de que se aprobarán normas para regular específicamente estas responsabilidades. ¿Cómo se hará? Sinceramente, no lo sabemos, porque los enfoques pueden ser muy diferentes en función de las prioridades del legislador, o de las circunstancias del accidente. Pero contar con una normativa clara será fundamental para el éxito de esta tecnología”, sentencian desde Audens.

Fuente: Computer Hoy / Vanesa Matesanz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *