domingo, abril 22, 2018
Home > Sexualidad > Por una sexualidad plena y sin culpas

Por una sexualidad plena y sin culpas

Experimentar y disfrutar las sensaciones corporales sin culpa, así como entender la sexualidad como una celebración gozosa de la vida son ideas alcanzables. De acuerdo con Ana Cerón, pueden materializarse por medio del erotismo: el antiguo arte de dar y recibir placer.

Por: Karina Galarza Vásquez

Gozar plenamente de nuestras sensaciones y atrevernos a ser libres ante las limitaciones impuestas por la moral o los estereotipos de belleza, siguen siendo temas tabú en la actualidad. En consecuencia, muchos y muchas todavía no somos lo suficientemente aptos para identificar nuestras emociones y expresar lo que sentimos. Asimismo, se vive en la angustia por ser aceptados antes que aceptarnos a nosotros mismos.

Sin embargo, no todo está perdido, pues existe una alternativa que propone vivir de forma diferente, y nos brinda la posibilidad de valorar nuestros sentidos, las emociones y nuestros cuerpos a través de las experiencias cotidianas: el erotismo.

De acuerdo con Ana Cerón, erótologa y autora del libro Íconos de Placer, el erotismo lleva inmersa esa magia de sentir. “Todos somos eróticos por naturaleza y en el día a día practicamos diferentes relaciones que nos generan placer. Puede haber una erótica entre el paciente y su médico, entre el alumno y su maestro, además de la que se da en la pareja. El goce es una parte de nosotros y es tan importante como respirar”.

Un viejo conocido
Desde antaño se ha hablado del erotismo, sí, el antiguo arte de dar y recibir placer. Sin embargo, a este arte se le ha dado mayor importancia en el oriente y restado en el occidente. Tomemos en cuenta que el erotismo va de la mano con la sexualidad, pero no depende uno del otro, ya que podemos experimentar momentos eróticos sin sexo y momentos eróticos muy robóticos. Tampoco es amoroso, sino sensitivo, pues es posible no amar a alguien e incluso así tener sensaciones sublimes con esa persona.

En este sentido, la erótologa destaca que “el erotismo no se enseña; más bien, se practica y se cultiva. Está dentro de nosotros y lo descubrimos al experimentar poco a poco, con paciencia, como al cuidar a una planta que crece. En occidente siempre se ha tenido la idea de que el orgasmo es la meta de una relación sexual, mientras que en oriente es el momento en que el placer llega a su fin”.

Piel a piel
Ana Cerón está convencida de que las pieles y los cuerpos se buscan para embonar, para acariciarse el uno al otro. Ambos miembros de la pareja deben conocer mutuamente sus pieles, ya sea seca, con sudor, bañada o recién despertada.

“De esta manera, la comunicación de los cuerpos es más sublime que el orgasmo porque no sólo estás manejando la mentalidad de una persona, sino también su corporalidad. Entonces, cuando las parejas no entienden lo que es ser una pareja a nivel sexual, sólo uno de ellos se dedica a ver el placer del otro, a aceptar en la intimidad actividades en las que no está de acuerdo y eso trae descontento”.

Dicho conocimiento de pieles resulta imprescindible para ser buen amante. De acuerdo con la entrevistada es muy fácil quedarse dormido al acariciar a la pareja mientras se ve la televisión, porque no hay interacción de pieles.

Pero si al tocarlo me doy cuenta de que hay formas, calor y texturas, empiezo a integrar mi relación y a lograr un ideal universal: la fidelidad. “Esto pasa porque ya no le voy a ser fiel a una cara bonita o a un súper cuerpo, sino a las sensaciones que esa piel produce en mí. Eso es erótico y eso busca la erotología”.

Mediante el acercamiento conocemos la piel de nuestra pareja y esta piel, al mismo tiempo, conoce nuestro tacto y nos busca. Así, el cuerpo del amado, y el nuestro, cada vez piden más caricias antes de llegar a la genitalidad. “Ahí es cuando puedes tener ese preámbulo que todo mundo considera una utopía de tres horas. ¿Por qué?, porque el cuerpo de mi pareja se empapó de mi y yo me empapé de él por las sensaciones mutuas”.

¿Qué tienes que hacer? Ana Cerón responde que se debe aprender a conocer, reconocer, consentir, seducir y apapachar las sensaciones de nuestra pareja. Sabemos firmar documentos, pero no creemos tener la capacidad para dejar nuestra caligrafía en su piel y cuando esto ocurre, te estás bañando y evocas la sensación y erizas.

Comunicación sexual
Ana Cerón se declara fiel partidaria de una comunicación completamente abierta en la sexualidad. “Si bien es cierto que el amor se siente y se habla, el deseo se expresa. Entonces, si no expreso lo que quiero, mi pareja no tiene la responsabilidad, la tengo yo porque no lo dije. Y es una parte que no asumimos como mujeres”.

El ejercicio de la sexualidad y la intimidad en un matrimonio es completamente personal e íntimo, debería ser completamente acordada y en ese acuerdo que va a ser cambiante. ¿Por qué?, porque si realmente eres una pareja que le importa su sexualidad y la de su pareja te informas y educas al respecto.

En cuanto al uso de recursos externos en la relación de pareja, afirma: “¿De qué sirven 100 juguetes sexuales si no se sabe qué hacer con ellos? ¿Para qué se quiere una erección de una hora con una pastilla si no se sabe qué hacer con ella 10 minutos? Lo importante es entenderse primero, saber qué espera el individuo de su sexualidad, y ya que se tiene una madurez al respecto y con la pareja, se puede probar algún juguete o factor externo como un complemento”.

El máximo placer
Un mito que impera en nuestros días es que una buena pareja tiene el orgasmo al mismo tiempo. ¿Por qué?, pregunta Ana Cerón y responde: “si mi proceso de mujer puede ser mucho más lento que el del hombre, por qué en lugar de decir ‘yo tuve cuatro orgasmos y el tuvo dos, qué padre’, decimos ‘no lo tuvimos juntos’. O cuántas veces estás a punto de explotar y lo restringes para que él pueda tener un orgasmo antes. O como él ya lo va a tener tú lo finges.

Además, añade que una persona que reconoce sus sensaciones a través del erotismo y que las vive como algo natural y sin culpa tiene orgasmos más satisfactorios. Se ha comprobado que éstos son necesarios y saludables, pues ayudan a producir hormonas necesarias para la sana supervivencia del ser humano. En contraparte, el desconocimiento hacia nuestro propio cuerpo es responsable de disfunciones como eyaculación precoz y anorgasmia.

“Ése es un problema cotidiano. Ella lo ve a la cara para determinar cuando va a eyacular y empezar a fingir un orgasmo. Habría que cambiar de actitud: ‘mi amor tú ten el tuyo y ayúdame a tener el mío’. Pero, ¿cómo le voy a decir eso?”

Fidelidad a las sensaciones
Los beneficios del erotismo no sólo se restringen a la sexualidad. “Este autoconocimiento tiene una repercusión muy interesante a nivel social y psicológico, pues aunque no estés de acuerdo con otra persona al menos la vas a comprender o te puedes poner en su lugar, y eso pasa porque te has tomado el tiempo de entenderte a ti.”.

Por otra parte, la autoestima se beneficia notablemente porque se deja de vivir de acuerdo con los estereotipos que te presentan en diversos medios de comunicación.

“Al ser fiel a nuestras sensaciones, nos damos cuenta de que no tenemos que cumplir con ciertas características físicas para ser alguien. Además, quien ha desarrollado su erotismo deja de seguir la moda, usa lo que le agrada y se ve bien”. En cuanto a la comunicación en el matrimonio, ésta se vuelve más abierta y sincera, porque hay mayor comprensión de las sensaciones propias y de la pareja.

Guardar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *