domingo, diciembre 8, 2019
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10 descubrimientos científicos accidentales que revolucionaron el mundo

Todos sabemos que el mundo de las ciencias es un campo del conocimiento que requiere de mucha reflexión, pensamiento racional y métodos rigurosos. Sin embargo, en ocasiones, pueden ocurrir descubrimientos accidentales que terminan cambiando el mundo.

Es lo que se conoce como serendipia, un fenómeno definido como descubrimientos afortunados e inesperados que se producen de forma accidental o por casualidad, especialmente cuando se está en busca de otra cosa. Tal como veremos a continuación, muchas de las cosas que actualmente nos facilitan la vida, se crearon de forma accidental por los científicos.

Así se inventaron los rayos X
Los rayos X fueron descubiertos por el científico Wilhelm Conrad Röntgen en 1896. Para esa época, el físico se encontraba realizando experimentos con unos extraños rayos llamados rayos catódicos. Éstos son conocidos por tener la capacidad de atravesar el papel, los metales y la emulsión fotográfica.

Así fue como, en uno de sus experimentos, observó algo inesperado: una lámina de cartón impregnada en cianuro de Pt-Ba podía mostrar fluorescencia. Ante esto, buscó el apoyo de otros científicos, quienes le respondieron con escepticismo. Por tanto, decidió experimentar con seres humanos.

Su esposa fue la primera en ofrecerse, por lo que le solicitó que colocara su mano durante 15 minutos sobre la placa de cristal que había diseñado. Al revelar la imagen, se hizo historia. En la placa fue posible observar las falanges de la mano de su esposa, junto a su anillo de bodas.

De esta manera, apareció la primera imagen radiográfica del cuerpo humano y se le dio nacimiento al campo de la Radiología. Posteriormente, publicó sus resultados en una revista especializada y desde ese momento, se empezó a utilizar su invento para un sinnúmero de diagnósticos.

Por esta razón, Röntgen se hizo acreedor del premio Nobel de Física en 1901 y su invento todavía es usado ampliamente en la Medicina. Por su parte, el nombre “Rayos X”, se lo debemos al desconocimiento inicial respecto a su origen.

La penicilina fue otro de los descubrimientos accidentales
El antibiótico penicilina es uno de tales descubrimientos casuales que, a la larga, terminó salvando la vida de miles de personas alrededor del mundo. Específicamente, se descubrió accidentalmente a manos de Alexander Fleming que, si bien era un científico de renombre, se caracterizaba por ser un tanto desordenado y olvidadizo.

Sin embargo, estas cualidades cambiarían la medicina moderna. Este descubrimiento ocurrió durante la mañana del 28 de septiembre de 1928, cuando Fleming, al volver de sus vacaciones, bajó al sótano de su laboratorio, en el Hospital St. Mary en Londres para continuar sus estudios sobre la bacteria Staphylococcus aureus.

Sin embargo, pronto se dio cuenta de que muchos de sus cultivos estaban contaminados, pues, por olvido, los había dejado al aire libre durante el tiempo que estuvo de vacaciones. Por tanto, tiró los cultivos hasta que, mostrándole sus resultados a un amigo, se dio cuenta de que en una de ellas, alrededor del hongo contaminante, había un halo de transparencia, indicador de destrucción celular.

Al analizar de cerca la situación, se dio cuenta que se trataba de una sustancia procedente del agente contaminante, por lo que cultivó el hongo en una placa aparte con otros microorganismos a fin de evaluar su sensibilidad. De esta manera, descubrió que la penicilina, como se le llamó posteriormente, tenía potencial desinfectante y antimicrobiano.

Un tiempo después, su invento se difundió como un antibiótico ampliamente utilizado que salvó y sigue salvando la vida de miles de millones de personas alrededor del mundo que sufren de infecciones bacterianas.

¿Cómo se inventaron los fuegos artificiales?
Como todos sabemos, la pólvora, al igual que los fuegos artificiales, tienen su origen en China hace unos 2,000 años. Para esa época, un cocinero chino empeñado en hacer fuego al aire libre, experimentó con una curiosa mezcla de sustancias químicas.

En particular, mezcló ácido sulfúrico, salitre y carbón vegetal, dando como resultado una gran explosión. Continuando con sus experimentos, decidió probar lo que ocurriría si comprimía estas sustancias dentro de un tubo de bambú y así fue como se le dio origen a los fuegos artificiales.

Para la época, esta curiosa invención cumplía la función de espantar a los malos espíritus en ritos tales como el matrimonio. De esta manera, hasta el día de hoy, los fuegos artificiales son utilizados para celebrar una gran cantidad de festividades, deleitándonos con sus brillantes colores e impresionantes formas.

Así fue como se inventó el teflón
El teflón, cuyo nombre científico es politetrafluoroetileno, es un material que se usa ampliamente en diversos campos, especialmente en la cocina y la construcción. En particular, este es el material que hace que nuestros sartenes sean antiadherentes, evitando que se pegue la comida.

Sin embargo, también es utilizado como un importante material de construcción en el campo de la aeronáutica espacial. El teflón fue otro de los descubrimientos accidentales, cuyo autor fue Roy J. Plunkett en 1938, mientras realizaba experimentos con polímeros para la empresa multinacional DuPont.

En una oportunidad, mientras trabajaba con gases refrigerantes Freón, examinó de cerca una muestra congelada comprimida de tetrafluoroetileno. A partir de allí, tanto Plunkett como su equipo, se dieron cuenta que la muestra se había polimerizado de forma espontánea en una cera de color blanco. Así fue como se inventó el politetrafluoroetileno, el material con mayor potencial antiadherente del mundo.

Más adelante, la marca Teflón fue registrada en 1945 y comenzó la distribución de productos realizados con este material. A partir de ese momento, las aplicaciones e innovaciones en torno al teflón de multiplicaron a gran velocidad, hasta convertirse en este material tan importante para el mundo moderno.

De esta forma se inventaron los Post-it
Todo el que haya trabajado en una oficina o sea aficionado de las manualidades, conoce estas populares libretitas de notas adheribles llamadas Post-it. Son unas pequeñas hojas de papel autoadhesivo que vienen de diferentes dimensiones, diseños y presentaciones.

En pocas palabras, son paquetes de varias hojas entre sí que sirven para escribir notas. Este invento se lo debemos al químico Spencen Silver quien, para el año de 1970, formaba parte de la fuerza laboral de la Compañía 3M. En esa época, Silver estaba experimentando con pegamentos, a fin de mejorar los adhesivos de acrilato y desarrollar un pegamento más potente.

Sin embargo, lo que consiguió fue un adhesivo que se formaba a sí mismo en pequeñas esferas y que no se pegaba con mucha potencia cuando se aplicaba a los soportes. En vista de este descubrimiento, el científico tenía dudas sobre su utilidad.

De esta manera, un amigo usaría su pegamento para pegar los puntos de libro usados en el cantoral de una iglesia a la que asistía. Y así fue como nacieron los Post-it, que rápidamente ganaron altos índices de popularidad como uno de los artículos de oficina más comprados alrededor del mundo.

Inicialmente, la Coca-Cola era un producto farmacéutico
Si bien en la actualidad cualquier médico desaconsejaría enfáticamente el consumo de Coca-Cola, por más curioso que parezca, esta bebida, en su origen se trataba de un producto farmacéutico.

Lo que podría ser la bebida de mayor popularidad en el mundo y en la historia, fue otro de los descubrimientos accidentales. Este hecho sucedió el 8 de mayo de 1886, de manos de John Pemberton, un farmacéutico estadunidense. Este científico tenía por objetivo inventar una medicina para calmar el dolor de cabeza.

En atención a esto, creó un brebaje compuesto por una mezcla de extracto de hojas de coca y nueces de kola. Sin embargo, en una oportunidad, su ayudante la agregó accidentalmente agua carbonatada a la mezcla, dándole origen a la popular Coca-Cola.

Así, el primer comercio en vender el producto fue la farmacia Jacobs, a unos 5 céntimos por vaso. En un principio, se vendían unos nueve vasos diarios; sin embargo, Pemberton, con la confianza de que la bebida sería un éxito, le solicitó a su contador, Frank Robinson, que diseñara la marca y el logotipo. De esta manera nació la Coca-Cola, tras lo que se dio paso a la fundación de The Coca-Cola Company, en 1891; el resto, es historia.

¿Cómo se inventaron los edulcorantes?
Actualmente, con el auge del mundo del fitness, muchas personas se esfuerzan arduamente por cuidar su alimentación. Entre algunas de estas prácticas, muchos han dejado de consumir azúcar y, en su lugar, endulzan sus bebidas con edulcorantes artificiales.

El primer edulcorante artificial fue la sacarina, inventada en el año de 1879 por el químico ruso Constantin Fahlberg. Al respecto, existen dos historias. La primera narra que el científico, mientras estaba cenando, se dio cuenta de que el panecillo que acababa de morder tenía la corteza particularmente dulce.

Para investigar este fenómeno, Fahlberg se volcó a su laboratorio. Allí, realizó varios experimentos tras lo que descubrió que este sabor era el resultado de una reacción química accidental. Mientras trabajaba con alquitrán de hulla, en un vaso, el ácido o-sulfobenzoico reaccionó con cloruro de fósforo y amoníaco. El resultado de esta reacción fue el sulfóxido benzoico, principal componente de la sacarina.

En segundo lugar, existe el mito de que el doctor Ira Remsen, que trabajaba con Fahlberg, no se lavó las manos antes de manipular los alimentos y comer, luego de realizar experimentos con las sustancias mencionadas. Sin embargo, quien se dio cuenta de la situación y vio la oportunidad de negocios en el descubrimiento fue Fahlberg.

Así, tras su puesta en el mercado, se consideró que la sacarina era el mejor sustituto del azúcar, ya que no tenía calorías, no causaba caries en los dientes y, además, estaba asociada a menores costos de producción. De esta manera, el invento fue patentado y rápidamente llegó a los hogares de miles de personas en forma de polvo y pastillas.

La casualidad dio origen al acero inoxidable
Desde que el uso de metales se popularizó en el campo de la construcción, los expertos han buscado una solución a la oxidación por años. Sin embargo, esto no fue posible hasta que, por accidente, un metalurgista francés llamado Harry Brearley inventó el acero inoxidable.

Para la fecha, Brearley se encontraba experimentando con aleaciones de acero para con el objetivo de mejorar las mezclas con las que se fabricaban los cañones de pistola. No obstante, no daba con las combinaciones adecuadas, por lo que dejó de lado su meta.

Unos meses después, encontró casualmente las muestras con las que estaba trabajando y se dio cuenta que uno de los cañones aún seguía mostrando su brillo original; mientras tanto, el resto se había oxidado. Al analizarla de cerca, se dio cuenta que esa aleación estaba compuesta por un 14% de cromo y así inició la producción a gran escala del acero inoxidable, otro de los descubrimientos accidentales.

En condiciones normales, el acero se oxida al combinarse con el oxígeno del aire, tras lo que se produce óxido de hierro de color rojizo. El aluminio, el cromo y otros metales reaccionan de forma similar. Sin embargo, su óxido produce una capa impermeable que impide que el oxígeno reaccione con el metal.

Así, al añadirle cromo al acero, Brearley logró producir acero inoxidable. En la actualidad este material se usa ampliamente en un sinnúmero de aplicaciones. Por ejemplo, una de las aleaciones más comunes contiene un 18% de cromo junto a un 8% de níquel y podemos encontrarlo en los fregaderos de la cocina. Por su parte, aleaciones más resistentes son creadas con molibdeno y se utilizan para los revestimientos de los edificios modernos.

En 1943 se produjo el primer viaje por LSD en la historia
El LSD es otro más de los descubrimientos por accidente, lo cual estuvo a cargo de un químico suizo en 1943. En esa época, Hoffman trabajaba para descubrir un medio que potenciara la purificación de los compuestos producidos por el cornezuelo de centeno. La idea era desarrollar un producto que evitara las hemorragias producidas tras un parto.

No obstante, esto le valió ser la primera persona en experimentar un viaje por LSD tras ingerir una gota del compuesto que estaba examinando tras haber caído en sus dedos. Luego de esto, el científico reporta hacer experimentado sensaciones extrañas.

En particular, manifiesta que dejó de sentirse como él mismo y que todo lo que percibía empezaba a cambiar respecto a la realidad. Así fue como Hoffman descubrió por accidente la dietilamida de ácido lisérgico, mejor conocida como LSD. Posteriormente, el uso de esta droga se popularizó y, más de 70 años después, esta droga psicodélica semisintética, conocida popularmente como ácido, es utilizada de forma ilegal con fines recreativos.

Un error resultó en la invención del marcapasos
Un marcapasos es un dispositivo médico que se coloca quirúrgicamente cerca del corazón de forma que, mediante señales eléctricas, regula la estimulación de este órgano y mantiene la frecuencia cardiaca adecuada de acuerdo a las necesidades del paciente. Tal como los casos anteriores, este se trata de otro de los descubrimientos accidentales.

Todo empezó en los años 50, cuando Wilson Greatbatch intentaba construir un oscilador que grabara los sonidos del corazón. Sin embargo, accidentalmente, Wilson retiró una resistencia de la caja y después de armar el equipo de forma incorrecta y ponerlo a prueba, notó que este emitía impulsos eléctricos rítmicos. Esto abrió el paso a la invención del marcapasos moderno. De esta manera, se dio origen al dispositivo que más adelante, en 1960, sería implantado por primera vez en seres humanos, salvándole la vida a miles de personas en todo el mundo.

Referencias:
Serendipity as a source of evolutionary progress in science. Science Direct DOI: https://www.doi.org/10.1016/0039-3681(89)90021-6

Data mining: from serendipity to science. IEEE Xplore DOI: https://www.doi.org/10.1109/2.781632

Serendipity: Accidental Discoveries in Science. Journal of Chemical Education. DOI: https://www.doi.org/10.1021/ed067pA311.1

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