domingo, agosto 18, 2019
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Así funciona Face ID, el reconocimiento facial del iPhone X

Primero fue la huella dactilar y nuestras constantes vitales y médicas. Ahora, un escáner de nuestro rostro. El nuevo iPhone X fulmina el lector de huellas dactilares y el propio botón Home, para fiarlo todo a su nueva tecnología de reconocimiento facial llamada Face ID.

Es una decisión sorprendente. Apple fue una de las compañías pioneras en introducir el lector de huellas en 2013, con el iPhone 5S. Supuso una importante inversión tecnológica no solo en el desarrollo, sino también en el software para implementarlo en las apps de terceros, o en sistemas de pago como Apple Pay.

Creó todo un ecosistema de apps médicas alrededor del sensor. Es un método muy cómodo de usar y teóricamente seguro. Entonces, ¿por qué decide eliminarlo de repente? Para prescindir del botón Home no es, porque existen lectores de huellas implementados en la propia pantalla, o en la carcasa. ¿Para dar un golpe de efecto en el décimo aniversario del iPhone? ¿O es que las huellas no son tan fiables como nos querían hacer creer?

No conocemos las razones, pero si sabemos el resultado. Si crees que Face ID solo es una cámara que fotografía tu cara, necesitas leer este artículo en donde explicamos qué es y cómo funciona el reconocimiento facial del iPhone X.

¿Cómo funciona Face ID?
Es triste reconocer que las filtraciones de días anteriores arruinaron la sorpresa de la presentación de Tim Cook en el flamante Steve Jobs Theatre. Face ID ya se había revelado días antes, pero lo que si causó sorpresa fue la exclusividad del iPhone X. Los nuevos iPhone 8 y iPhone 8 Plus seguirán usando el viejo botón Home con lector de huellas. La razón es que esta tecnología de reconocimiento facial va mucho más allá de grabar tu rostro para reconocerte. Si así fuese bastaría con poner una foto delante para engañar al móvil, o no te reconocería si llevas sombrero o te pones unas gafas de sol.

Face ID requiere hardware especializado, por eso está en el iPhone X pero no en el resto. Apple lo llama cámara TrueDepth, aunque en realidad es un conjunto de cámaras, proyector y láser situados en el frontal superior del iPhone X.

El sistema de reconocimiento facial Face ID utiliza un proyector de puntos, una cámara de 7MP, micrófono y altavoz, un sensor de luz ambiental, un sensor de proximidad, un iluminador de rayos infrarrojos y una cámara de rayos infrarrojos. La primera vez que lo usas debes realizar un escaneo 3D, que básicamente consiste en mirar a la cámara y girar el rostro a los lados.

El proyector de puntos emite un haz de luz que refleja 30,000 puntos en tu rostro, invisibles para el ojo humano, pero que son captados por la cámara de infrarrojos. El iluminador de infrarrojos permite que Face ID funcione incluso a oscuras.

Un algoritmo neural de inteligencia artificial, gracias a la potencia del nuevo procesador A11 Bionic del iPhone X, genera una imagen 3D del rostro que registra formas, volúmenes, trazos en la piel, y otros datos biométricos. Este mapa de profundidad de tu rostro se almacena, encriptado, en un enclave seguro del hardware del iPhone X, así que no se envía a través de Internet ni se procesa en la nube.

Y no se activará al azar, cuando miras al iPhone con los ojos cerrados o de lado. Deberás “prestar atención”, según Apple, es decir, mirar a la cámara con los ojos abiertos un par de segundos para que se active Face ID. Es esta proyección 3D de 30, 000 puntos lo que evita que podamos engañarlo con una fotografía.

Apple ha probado incluso con máscaras 3D creadas por los mejores especialistas de Hollywood, y nadie ha podido engañar a Face ID. El procesamiento neural de inteligencia artificial aprende a conocer tu rostro y te identifica incluso aunque cambies de peinado, lleves gafas, gorro, o te dejes crecer la barba:

Pese a todo, Phill Schiller reconoció que pueden surgir problemas con personas que comparten muchas similitudes genéticas. En tono de broma, recomendó “alejarlo de nuestro gemelo malvado”… Face ID sustituye al lector de huellas en todos los aspectos, así que no solo se usa para desbloquear el smartphone. También sirve para pagar con Apple Pay, o para identificarte en multitud de apps que lo requieran.

¿Es seguro?
Una de las razones que Apple ofreció en la presentación del iPhone X para justificar Face ID, es que es el rostro es mucho más seguro que las huellas. Con Touch ID la huella se identifica de forma errónea 1 de cada 50,000 veces. Con Face ID, el porcentaje baja a 1 entre 1,000,000 de veces. Es una cifra robusta, aunque como todas las contraseñas biométricas, se puede obtener fácilmente por la fuerza: basta con que un ladrón te quite el móvil y te lo ponga en la cara para desbloquearlo por completo, y acceder a tus datos privados. Tiene la ventaja, eso sí, de que no funciona mientras estás durmiendo o desmayado, como sí ocurre con la huella dactilar.

El escaneado del rostro se guarda de forma local, encriptado en tu iPhone X, así que no viaja por Internet y, en teoría, ni Apple ni nadie lo espía. Pero es un hecho que tras la huella dactilar y los datos médicos, estamos ofreciendo nueva información personal a empresas comerciales, y no podemos estar seguros al 100% de lo que se hace con ella. Como dice Edward Snowden el problema no es Apple, sino que se normalice la tecnología facial, y el uso inadecuado en malas manos.

Fuente: Computer Hoy / Juan Antonio Pascual

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