sábado, octubre 20, 2018
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El motivo por el que siempre tienes apetito

Una investigación que se acaba de publicar en la revista Cell Metabolism ha confirmado que el fluido cerebro espinal o líquido cefalorraquídeo, una sustancia que baña el encéfalo y la médula espinal, es una vía de comunicación entre las neuronas independiente de las conexiones entre estas células (las llamadas sinapsis). En concreto, han comprobado que, en cerebros de ratas, este líquido es el destino de una proteína que causa el apetito y, por lo tanto, el posible motivo por el cual esta sensación puede ser duradera.

“Normalmente la gente piensa en las células del cerebro comunicándose a través de sinapsis”, dijo en un comunicado Emily Noble, coautora del estudio e investigadora en la Universidad del Sur de California. “Nosotros hemos mostrado que el cerebro tiene una vía complementaria para comunicarse al enviar señales al fluido cerebroespinal”.

En este estudio, los investigadores rastrearon en el líquido cerebroespinal a la hormona concentradora de melanina o MCH, cuya función es estimular el apetito, ralentizar el gasto energético del organismo y regular el estado de ánimo.

“Cuando liberamos la MCH en el líquido cefalorraquídeo los animales comenzaban a comer. Cuando reducíamos los niveles de esta molécula, veíamos el efecto opuesto y los animales comían menos”, ha dicho Scott Kanoski, otro de los autores del estudio.

Los investigadores averiguaron también que la liberación de esta molécula está influida por el reloj interno y por la rutina de las comidas. Ahora esperan averiguar si esta hormona está protegida de alguna forma de la degradación o cómo viaja en realidad por el fluido cerebroespinal. Todo esto es muy interesante porque la MCH es una sustancia cuyo control puede ser útil para tratar la obesidad y el sobrepeso.

El fluido cerebroespinal es un líquido que mantiene el cerebro en su posición y actúa como un amortiguador. Además, es considerado como una especie de desagüe para los residuos metabólicos. Ahora, los investigadores han mostrado una evidencia de que aparte de todo esto es también un sistema de comunicación en el cerebro. Asimismo, tratarán de averiguar qué otras funciones desempeñará la comunicación a través de esta vía, aparte de la regulación de la alimentación y del apetito.

Fuente: ABC España

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