domingo, octubre 20, 2019
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Inteligencia artificial, realidad virtual y big data revolucionan la psiquiatría

La psiquiatría está experimentando una revolución silenciosa. Durante décadas, e incluso siglos, esta disciplina se ha basado principalmente en observaciones subjetivas. Los estudios a gran escala han estado limitados por la dificultad de evaluar objetivamente el comportamiento humano y compararlo con una medida establecida.

Además, existen pocos modelos buenos de los circuitos neuronales y la bioquímica cerebral, y resulta difícil vincular esta disciplina con el comportamiento del mundo real. Sin embargo la psiquiatría está empezando a cambiar gracias a un nuevo enfoque: la psiquiatría computacional.

Esta versión utiliza un poderoso análisis de datos, el aprendizaje automático e inteligencia artificial (IA) para desentrañar los factores responsables de los comportamientos extremos e inusuales.

Mediante esta técnica, ha sido posible extraer datos a partir de observaciones de larga duración y vincularlos con las teorías matemáticas del conocimiento. Y también se han desarrollado experimentos basados en ordenadores que controlan cuidadosamente los entornos para que determinados comportamientos específicos puedan ser estudiados en detalle.

¿Cómo está influyendo esta nueva y futurista ciencia en la comprensión que los científicos tienen sobre las enfermedades mentales y la psiquiatría en sí? Hoy, recibimos una especie de respuesta gracias al trabajo de la investigadora de la Universidad de Yale en New Haven (Estados Unidos) Sarah Fineberg y varios compañeros.

El equipo de Fineberg estudió el impacto que la psiquiatría computacional está teniendo en el estudio del trastorno límite de personalidad, que afecta a casi al 2% de la población en cualquier momento. Los resultados demuestran que esta nueva disciplina está influyendo profundamente en cómo los profesionales de salud mental estudian y diagnostican esta dolencia.

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por la incapacidad de formar relaciones estables, por un sentido inestable del yo y por las emociones inestables. Las personas con este diagnóstico son significativamente más propensas a hacerse daño a sí mismas, y alrededor del 10% se suicida.

Las causas del trastorno límite de la personalidad se desconocen. Pero parece que hay una amplia gama de factores genéticos, ambientales y sociales involucrados. Como resultado, la caracterización del trastorno sigue siendo un desafío. Pero los enfoques computacionales están empezando a ayudar.

Un buen ejemplo es el juego de ordenador Cyberball, que mide el rechazo social. El juego implica a tres personajes virtuales que se pasan una bola dentro de la pantalla. El sujeto controla uno de los jugadores y cree que otras personas dirigen a los otros dos.

Pero en realidad, los otros jugadores son controlados por ordenador. Una característica clave del juego es que sin que el sujeto lo sepa, los investigadores pueden controlar cuántas veces recibe la pelota. “Al variar el porcentaje del tiempo en el que el sujeto recibe la pelota se pueden generar sentimientos de rechazo social “, explican Fineberg y sus colaboradores.

En el caso más extremo, el sujeto pasa el balón a otro de los jugadores, que luego se dedican a lanzárselo entre ellos sin incluir al humano real. “Esta experiencia provoca tristeza y enfado en tan sólo seis rondas de juego”, describe la investigación. Este fenómeno permite estudiar la diferencia entre los sentimientos que experimentan las personas con y sin el trastorno límite de personalidad.

Resulta que aunque ambos grupos experimentan sentimientos similares, los individuos que padecen el trastorno los viven con mucha más intensidad. Y lo que es más interesante, las personas con trastorno límite de personalidad también se sienten excluidas cuando reciben la pelota a un nivel justo. “Las emociones negativas se reducen, pero no desaparecen del todo aunque los sujetos con trastorno de personalidad límite reciban la pelota más veces que cualquier otro jugador”, señalan los investigadores.

La realidad virtual ofrece otra herramienta para estudiar el comportamiento bajo condiciones cuidadosamente controladas. En este estudio, el sujeto controlaba un avatar dentro de un entorno virtual envolvente mientras interactuaba con otro avatar. Este diseño permitió a los investigadores estudiar comportamientos interpersonales como la distancia, la dirección de la mirada y la postura.

Cuando se les preguntó, los sujetos destacaron varios detalles sobre el comportamiento del otro avatar, a veces con resultados sorprendentes. “Durante un experimento, un grupo afirmó que el segundo avatar lo controlaba su propia pareja sentimental”, escriben.

Un área donde el aprendizaje automático está teniendo un impacto profundo es la lingüística, y ese impacto se está transmitiendo a la psiquiatría. Durante mucho tiempo, las pruebas de que las personas con trastorno de límite de personalidad emplean el lenguaje con determinadas variaciones inusuales han sido puramente anecdóticas, por lo que ha resultado muy difícil medir el fenómeno. Pero el procesamiento del lenguaje natural ofrece una solución.

La investigación detalla: “Varios grupos hemos identificado características del lenguaje que denotan estados y rasgos psicológicos. Los modelos computacionales basados en patrones de uso de palabras pueden predecir quiénes tienen psicosis o llegarán a desarrollarla”. Y existen otros enfoques que podrían proporcionar una visión mucho más clara sobre el abanico comportamientos aceptables e inaceptables.

Lo más difícil a la hora de entender los rangos normales del comportamiento humano es reclutar un gran número de sujetos de estudio. Y esta tarea se está simplificando gracias a los servicios de crowdsourcing como Amazon Mechanical Turk. En Estados Unidos, los “turkeros” son más heterogéneos que los estudiantes universitarios, que suelen ser los caballos de batalla de muchos estudios del comportamiento. Pero estos jóvenes no representan a toda la población.

Gracias a la gran cantidad de sujetos que pueden ser reclutados por crowdsourcing a un coste relativamente bajo, la herramienta podría cambiar la comprensión de los trastornos mentales. “Mechanical Turk puede representar un buen lugar para probar hipótesis de investigación con personas con trastorno límite de personalidad y características [asociadas], especialmente aquellas que no se presentan para recibir una atención clínica”, señalan Fineberg y sus colaboradores.

La investigación hace un retrato general de la psiquiatría como disciplina en transición gracias al impacto transformador del poder de procesamiento. Eso tiene importantes implicaciones. Siempre que se producen revoluciones en la ciencia, generalmente existen “frutas maduras” que pueden ser recolectadas enseguida.

Eso hace que la psiquiatría computacional represente un campo interesante en el que trabajar y que debería estar atrayendo a los mejores y más brillantes talentos. Esté atento a los próximos y nuevos descubrimientos importantes que están a punto de llegar.

Fuente: Emerging Technology From The Arxiv | traducido por Teresa Woods

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