domingo, mayo 19, 2019
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Transfusiones de plasma de donantes jóvenes: no detienen el envejecimiento ni curan el alzhéimer

La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado de alerta sobre las transfusiones de plasma de donantes jóvenes que afirman rejuvenecer y combatir el alzhéimer.

La FDA advierte que más que beneficios, tal procedimiento está asociado con importantes riesgos, como infecciones, alergias, problemas respiratorios y cardiovasculares. Y concluye que no son más que una estafa. “No existe un beneficio clínico comprobado con las transfusiones de plasma: ni curan, ni mitigan, ni previenen enfermedades y, además, existen riesgos asociados”, señaló el comisionado de la FDA, Scott Gottlieb.

En los últimos años ha aumentado el número de clínicas que promocionan, entre las personas mayores y con más recursos, las transfusiones de plasma de donantes jóvenes como terapia para combatir el envejecimiento e, incluso, para reducir el riesgo de enfermedades asociadas, como la demencia, el párkinson y el alzhéimer.

El tema de las transfusiones de plasma ha sido considerado por el gobierno federal como una “preocupación de salud pública”, ya que también se promocionan como solución para la esclerosis múltiple, la enfermedad cardiaca o el trastorno de estrés postraumático. “En pocas palabras, nos preocupa que algunos pacientes estén siendo presa de personas sin escrúpulos que promocionan pseudotratamientos como curas y remedios”, ha denunciado Gottlieb.

El plasma no está reconocido o aprobado por la FDA para tratar afecciones como el envejecimiento normal o la pérdida de memoria, u otras enfermedades. Además, los informes indican que la dosificación de estas infusiones puede implicar la administración de grandes volúmenes de plasma que pueden estar asociados con riesgos significativos, entre los que se incluyen los infecciosos, los alérgicos, los respiratorios y los cardiovasculares, entre otros.

Por este motivo, desalientan “enérgicamente” a los consumidores para que no realicen transfusiones de plasma, al menos fuera de los ensayos clínicos bajo la junta de revisión institucional apropiada y la supervisión regulatoria. Al tiempo que, piden encarecidamente consultar a sus médicos antes de considerar el uso de dichos productos.

El plasma es la porción líquida de la sangre. Contiene proteínas que ayudan a coagular la sangre y se pueden usar para el tratamiento de hemorragias y anomalías de la coagulación. Sus beneficios han sido reconocidos durante mucho tiempo, especialmente en entornos traumáticos o en pacientes cuya sangre no puede coagularse debido a medicamentos o ciertas enfermedades.

La FDA recuerda que las indicaciones reconocidas para las cuales la administración de plasma es segura y efectiva son concretas, e incluso para aquellos pacientes que reciben un producto de plasma para un uso reconocido, la agencia ha determinado que, aunque los beneficios del tratamiento superan sus riesgos, no está exento de riesgos.

La agencia de Estados Unidos también ha alertado sobre el auge de productos milagrosos que se anuncian en Internet, pseudomedicamentos, que aseguran prevenir, tratar, retrasar o incluso curar la enfermedad de Alzheimer. Estas supuestas curas se etiquetan falsamente como suplementos dietéticos.

En el mejor de los casos, los productos ofrecidos por estos estafadores no tendrán ningún efecto en el paciente; en el peor, pueden ser perjudiciales. No solo no harán lo que dicen, sino que sus ingredientes pueden interactuar e interferir con los medicamentos.

Desafortunadamente, cuando se enfrenta un problema de salud grave, incluso a la persona más racional se le puede hacer fácil creer que las afirmaciones son inverosímiles. De hecho, eso es lo que cuentan las empresas que venden tratamientos falsos.

Desafortunadamente, y a pesar de la gran cantidad de investigaciones científicas sobre la enfermedad de Alzheimer, no se ha demostrado que existan tratamientos que curen, detengan o reviertan la progresión de la enfermedad.

Existen en la actualidad varios medicamentos para tratar a las personas diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer. La mayoría de los fármacos funcionan mejor en las etapas iniciales o intermedias y pueden disminuir algunos síntomas, como la pérdida de memoria, durante algún tiempo. Pero ninguno detiene la enfermedad.

Fuente: ABC España

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